Una vez que tengamos claro qué problemas existen en la relación y por qué se han provocado, empezaremos a trabajar.
No solo es importante venir a terapia, si no que la terapia también la haréis fuera de ella.
Iremos viendo juntos diferentes herramientas, pautas, estrategias de afrontamiento, resolución de conflictos…y cualquier ejercicio que sea recomendable para vuestro caso.
A veces, es posible que un miembro de la pareja sienta que necesita tener su propio espacio en terapia individual para atender y gestionar otros motivos personales. Si esto pasa, en ese caso, la terapia individual debería hacerla con otro profesional.